Mi primer post del año lo voy a dedicar a hablar de algo que es casi una costumbre en muchas familias (incluída la mia) para las celebraciones de Nochebuena y Nochevieja: los juegos de mesa. Una buena opción para aquellos que decidimos no gastarnos ni un duro en salir por ahí.

Nochebuena. Partidita de Trivial de rigor. Esa es la estampa de todos los años.

Este año, para tampoco faltar a su cita anual de desencuentros con la enciclopedia, mi hermana nos deleitó con algunas de sus imaginativas respuestas. Yo no gané, pero me reí de lo lindo.

P: A ver, ¿En qué país de Latinoamérica (...)?
Mi hermana: ¿De Latinoamérica?
P:
Mi hermana: En Kenia

Y otra joyita:

P: ¿Cuál es la isla que se une a Nueva York a través del puente de Brooklyn?
Mi hermana: California

Y todo esto resultaría menos patético si mi hermana no tuviera esas maneras de prepotencia que tiene siempre. Si lo llego a saber, antes que un libro de cocina, para Reyes le hubiera comprado un Atlas.