Sobre lujos que en esta carrera no nos podemos permitir. Capítulos 1 y 2: Dormir y comer
Se acabó el no madrugar; el dormir 8 horas como una campeona. A partir de mañana volvemos a la rutina de siempre: a estar 14 horas fuera de casa, a las comidas contrarreloj en 10 minutos, a cargar con todo el equipo a las espaldas por medio Madrid, a los apretujones en el transporte público, a sentarme en la silla del aula y quedarme dormida mientras el profesor explica alguna cosa no lo bastante importante para mantener mi atención, a las horas y horas de pie de un lado a otro por los pasillos del hospital, a llegar muerta de sueño a casa sabiendo que tengo cosas que estudiar antes de acostarme y que no dormiré ni 6 horas. Y al día siguiente exactamente lo mismo, hasta final de curso. Y el curso que viene igual, de octubre a junio. Y todo esto encima aderezado con que esta rotación me toca Pediatría y estaré escuchando lloriqueos de niños todo el santo día.
Quién me mandaría a mi...

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Maria dijo
Uff...quitando por lo del hospital parece que haya leido la crónica de un día mio...joer maja, vaya vidas que llevamos!! (Vida...por llamarlo de alguna manera...)
12 Abril 2007 | 12:45 AM