Ayer pude contemplar una de las mayores muestras de estupidez que he visto nunca. Eran aproximadamente las 9 ó 10 de la mañana cuando oí sirenas de bomberos. Y claro, una no es de piedra, así que abrí la puerta de salida de emergencia (vamos, lo que vengo a ser yo en esos momentos xD) de la planta en la que estoy y me asomé para contemplar el espectáculo y airear mis hormonas. Resulta que lo que estaba ardiendo era algo que parecía un transformador eléctrico del hospital donde gustosamente dedico las mañanas currando de forma gratuita para que determinado personal sanitario se toque un poco más los huevos (si es que pueden). Al lado del transformador eléctrico se erguían 3 enoooormes tanques de oxígeno (altamente inflamables, por si alguien no lo sabe), que son los suministros para todo el hospital. En ellos rezaba un cartel igualmente enorme: "No fumar". Claro que no decía nada de que estuviera prohibido prender fuego. Luego pasa lo que pasa.

Yo no sé quién fue el ingeniero, o el paleto al que se le ocurrió hacer semejante chapuza, pero se merecía que le apaleásemos, le cortásemos las pelotas y se las tirásemos a uno de los tanques de oxígeno y le metiéramos a él en otro. Y que saltase todo por los aires.

Por si fuera poco, para acceder a dichos tanques y transformadores para apagar el fuego, los bomberos tuvieron que cortar y tirar abajo una valla metálica de obra, ya que no hay ninguna puerta para acceder desde fuera. Ah, y justo al lado del parking donde todos los coches de trabajadores y visitantes podían arder de lo lindo. Todo muy bien pensado para un caso semejante, como podéis ver.

Total, qué más da. Solo son enfermos. Gente moribunda, ancianos en su mayor parte, que no aportan nada al estado y solo cuestan dinero en forma de pensiones, gastos sanitarios, sociales, etc y disgustos a las familias. Y los que curran allí pues más de lo mismo, que menudos sueldazos se embuchan los médicos y enfermeros a costa de los impuestos de los demás.

Y de paso, matamos un etarra.