Buena manera de estrenar edad: quedándome a medias con todo. Entre la puta matrícula de la universidad, la pasta que me deben en el que a partir de mañana va a dejar de ser mi curro y demás, no deja una de indignarse.

Suerte que por fin me he librado de tener que ir a currar y estar 24 horas aguantando las gilipolleces de la gente. Es el mejor regalo de cumpleaños que podía hacerme. ¿Y el peor? Hacerse viejo. Ya no ligo con bomberos sino con agentes forestales y vamos bajando listón xD. Esperanzador, ¿verdad?