Pues no teníamos suficiente con haber entregado un trabajo de clase lleno de tachones para no evidenciar el nivel de cultura general de algunas personas, sino que además teníamos que rematar la exposición en clase. Nuestra querida compañera se tomó las molestias de igualar las condiciones. No es justo que entreguemos un trabajo nefasto y hagamos una presentación cojonuda. ¿Qué sentido tiene? Por eso, tuvo la gentileza de cargarse también la exposición y que cada vez que tenía que decir "Electrocardiograma" dijera "Electroencefalograma". Total, quién se iba a dar cuenta si prácticamente es lo mismo una cosa que otra. ¡Qué bonita quedó la exposición!

- Pues es que yo lo veía escrito todo el rato (ECG ó EKG) y claro, pues me salía "electroencefalograma" porque se parece. - nos dijo cuando se lo comentamos.

Pues... mmm.... No lo entiendo. Pero al menos pasamos una tarde divertida llorando de la risa a cuenta ajena.