¿Quién me iba a decir a mi que la estadística era tan fácil y que lo único que pasa es que tengo un profesor que es tonto o se lo hace y le echa ganas para que las explicaciones queden lo más ambiguas posibles?

Pues sí. Solo hace falta un libro y alguien con un poco de generosidad y buenas intenciones para aprender estadística. Otro requisito indispensable es que dejes de lado todo aquello que le has oído decir en clase a tu profesor en lo referente a la asignatura. Vamos, que ni puto caso a las explicaciones, ni a los apuntes esos tan guays de las diapositivas en las que pone mal las fórmulas aposta. Después de dejarte un dineral en los créditos de esa asignatura, descubres que o te lo curras por tu cuenta, haciendo verdaderos esfuerzos para olvidar todo lo que te ha "enseñado" el profesor, o suspendes la asignatura. Es así de fácil y así de malhumorante. 3 meses yendo a clase casi sin faltar y agobiada con la idea de tener que empezar a estudiar la asignatura y resulta que todo está tirado y la clave estaba en buscar en libros escritos por gente que de verdad sabe explicar.

Así que, para conmemorar el día de la madre, nos cagaremos en la suya.