Siguiendo mis "conserjos"
Como una promesa es una promesa y yo había prometido a una amiga de clase (sí, una persona como yo tiene amigos) poner una entrada en el blog para enaltecer su capacidad productiva (e imaginativa) de lenguaje, pues ahí va. Sin maldad, ¿eh?
Resulta que teníamos que entregar un trabajo para una asignatura de esas que hacen que te replantees si realmente estudiar en la universidad merece la pena. El trabajo era voluntario y cuenta para la nota final (se supone que te ayuda a aprobar la asignatura si te quedas cerca del aprobado en el examen). Hace unos días, esta chica en cuestión me mandó un boceto (menos mal que era un boceto) del citado trabajito a mi dirección de correo electrónico. Era una simulación docente de un programa de formación continuada de un colectivo profesional determinado (que no diremos para mantener el suspense sobre mi nueva carrera). Había que citar las fuentes de financiación de la formación a impartir, así que, echándole una dosis de imaginación y otra de desconocimiento, mi compañera escribió "Ministerio de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid". Quise pensar por un momento que era un virus o algo así que había cambiado ese apartado o que eran imaginaciones mías. Pero no. El virus existía, pero infestando las neuronas de mi compañera. Así que la contesté para pedirle que por favor quitara eso y dejara algo así como la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid (porque existe, más que nada).
Y el tiempo pasó y hoy llegó mi amiga toda contenta con el trabajo que había parido en brazos. Así que se lo pedí para echarle un vistazo antes de entregárselo al profesor y, tal y como me imaginaba, pude contemplar el error que todo paletillo-inculto comete cuando se mete en berenjenales de este tipo. Era tan fácil como cortar y pegar. Entonces... ¿Por qué no fue capaz de escribirlo bien? Allí estaba, haciéndo daño a la vista con tan solo mirarlo de reojo: "Conserjería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid". Debe ser que en la Consejería de Sanidad y Consumo tienen a la chacha (al conserje, en este caso) repartiendo cheques a todo el que entra por la puerta pidiendo una subvención. Ya me pasaré por ahí a ver si la engaño con mi labia y me da uno de cuantiosa cantidad.
Ni os podéis imaginar lo """bonito""" que nos ha quedado el trabajo con los tachones en las "r" todas las veces que se citaba la palabrita. Yo no digo nada, pero... ya puedo estudiar para el examen si quiero aprobar la asignatura.
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Mujer tenía que ser referenció
Yo ya no sé si lo harán aposta...
Pues no teníamos suficiente con haber entregado un trabajo de clase lleno de tachones para no evidenciar el nivel de cultura general de algunas personas...
4 Junio 2006 | 01:43 PM