Así es como han contestado los del seguro del coche, sí señor. Esto viene a cuento de un artículo anterior que escribí en un momento de cabreo supremo.
Pues eso, que me arreglan el coche y la culpa no fue mía (cosa que yo ya sabía desde el momento en que ocurrió). Hace falta ser idiota para llevarme a mi la contraria en estas cosas...