En el país de las rotondas, el que sabe hacerlas es el puto amo
Sucede que en este país la probabilidad de que conduciendo te encuentres en una rotonda en la que tú eres la única persona que conoce las normas de circulación es practicamente de 1 (para que luego digan que no se me da bien la estadística). Y hace casi 2 meses es lo que me sucedió, por enésima vez. Iba yo tan contenta con el querido cascajo de hace 15 años que llevo por coche de camino a casa. Y me la volvieron a jugar en la rotonda. Como ya estoy escarmentada, pisé el freno. Se puede luchar en mayor o menor medida contra el desconocimiento y la estupidez humana, pero no se puede luchar contra las leyes de la física. Así que me dieron el golpe. Y si, leéis bien: Me lo dieron. Porque la culpa fue del otro. Lo gracioso fue que al bajarme del coche y preguntar el típico "¿Es que no me has visto?" ya tuvimos el lio. Allí estaba yo, delante de uno de tantos individuos que se piensan que pueden salir del carril interior de la rotonda sin ceder ni señalizar ni nada. Como decía mi profesor de autoescuela, hay gente a la que le deberían descontar el dinero que cuestan los intermitentes (indicadores de dirección, perdón) y no ponérselos porque, total, no los usan para nada. Éste era uno de ellos.
"¿De qué sirve saberse las normas y aplicarlas si luego la gente hace lo que le sale de los huevos?" Pues ya lo creo que sirve. Sirve para poder rebozar en la cara con el código de circulación vial al imbécil de turno que te porfía lo que tú sabes perfectamente. Y dejarle con un palmo de narices. Aún así tendrá el morro de decirle a su seguro que la culpa ha sido tuya. Pero no hay nada como un juicio donde todos podremos descojonarnos a gusto sobre su particular visión de las normas de circulación. Y acabará pagando su seguro, no el tuyo. Y tú tendrás una bonita anécdota que contar a los nietos de una de las maneras más originales que has visto de hacer el ridículo ante varias personas a la vez subido a un estrado. Y te volverás a descojonar.
La parte del juicio aún es ficción pero al paso que vamos podré dedicarle otro post a este tema para regocijarme a mis anchas. Porque si, porque llevo razón (siempre la llevo) y porque la gente no tiene ni puta idea de conducir.
Por si alguien aún no se ha enterado de cómo va el tema: en las rotondas, el carril externo SIEMPRE tiene la preferencia. Recordadlo cuando os crucéis conmigo por ahí.
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Mujer tenía que ser referenció
¡Qué difícil es encontrar trabajo!
... solo una semana que voy a estar sin coche. El pobre está en el taller, me lo están arreglando de cuando un idiota sin idea del código de circulación me dio un golpe. Y justo para esta semana me citan para una entrevista de trabajo...
4 Junio 2006 | 04:24 PM